Tela de araña

Las arañas son artrópodos depredadores que cazan de una manera singular: Utilizan la técnica de “sentarse y esperar”. Esperan a que un desafortunado insecto tropiece con la red, telaraña, que previamente han tejido y colocado en un lugar estratégico.

La telaraña está compuesta por diferentes tipos de seda producida en unas glándulas abdominales llamadas glándulas sericígenas dispuestas especificamente para ello. Todas las arañas, sin excepción, fabrican seda; aunque no todas la utilicen para fabricar telarañas. Una araña típica, la araña del jardín (Araneus diadematus) excreta seis tipos distintos de seda, formada por dos tipos de proteínas, llamadas espidroínas, y algunos glúcidos. Las proteínas le dan fuerza y solided manteniendo la elasticidad. Es asombroso, pero a pesar de ser muy elásticas y dúctiles, las telarañas son más sólidas y consistentes que otros materiales naturales. Sin embargo, un problema que se plantearía es el del rebote del insecto después de tropezar con la telaraña, es el riesgo que se corre por ser elástica, y que provocaría que la araña se quedase sin almuerzo. Para evitar esto la telaraña es en realidad más larga de lo que parece, pues la mayor parte de su longitud está enrollada en el interior decuentas acuosas, simulando las cuentas de un collar. Los hilos de una telaraña pueden estirarse ¡hasta 10 veces su longitud! y vuelven a encogerse lo bastante rápido para que la presa no salga rebotada de la red.

La resistencia de un hilo de araña es de 149 kg/mm2, bastante superior a la del nailon, por ejemplo. Incluso algunas fibrillas tienen una resistencia superior a la del acero en proporción. Tal es así que la telaraña es capaz de aguantar un animal 2.000 veces más pesado que ella. (Masiac 1996). Además cuando una araña abandona su tela, ésta desaparece muy lentamente debido a que el hilo de seda apenas sufre agresiones procedentes de bacerias u hongos,a pesar de tratarse de una estructura proteica, gracias a la presencia en la seda de una capa bactericida y fungicida, de composición no totalmente determinada.

Para que un insecto quede atrapado en esta fina trampa se necesita que la seda sea pegajosa. Otra propiedad de las telarañas (con gran variabilidad según la especie de araña) es, además de la elasticidad, la ductilidad y la resistencia, la pegajosidad. La sustancia que reviste las cuentas es, además de ser acuosa, pegajosa. Estas arañas se denominan de hebras glutinosas. Otras llamadasarañas cribeladas producen una seda formada por múltiples filamentos que peina a través de un órgano situado en una pata y denominado calamistro, una especie de peine. Las arañas glutinosas han de renovar su telaraña con mayor frecuencia que las cribeladas.

La telaraña es producida en las glándulas sericígenas como mencionamos arriba. Estas glándulas son pequeños sacos cuya pared está formada por células que vierten proteínas a la luz (al interior). Después un conducto conduce hacia el orificio exterior, hacia una estructura denominada fusula, habiendo una por cada glándula. A su vez, las fusulas están agrupadas en un hileras a las que llegan diferentes músculos. Algunas hileras se especializan en tejer la seda que formará los capullos, otras las telarañas, etc. Las hileras se localizan en forma de pequeñas protuberancias en la base del abdomen. Dentro de las glándulas la seda se encuentra líquida y es cuando la araña tracciona los músculos de las hileras de fusulas cuando inicia la salida al exterior, y un poco antes de hacerlo, se convierte bruscamente en sólida. Una caída de pH de 6.3 a lo largo del conducto de excreción de la seda se cree que produce cambios sobre el dominio N-terminal (región final de la molécula) de las espidroínas que convierten la seda líquida a seda sólida (Askarieh 2010). La seda debe ser extraída de la hilera por la propia araña mediante sus patas traseras o a veces por el propio peso del animal dejándose caer (quién no ha visto una araña emulando a un alpinista mientras baja del techo). Una araña típica, la ya mencionada Araneus diadematus, produce alrededor de 20 m de seda por tela y ha de reconstruír su tela cada día (pertenece a las arañas de hebras glutinosas), por ello y para evitar la sustancial pérdida de proteínas, se come previamente la tela vieja.

Cuando un insecto tropieza con una telaraña durante su serpenteado vuelo queda atrapado en ella, comenzando a forcejear para intentar liberarse, objetivo que se cumple las menos de las veces. Entonces la temible araña sale de su escondrijo y velozmente camina sobre los hilos guiándose por las vibraciones de los forcejeos para llegar a donde el desafortunado insecto se encuentra, lo inmoviliza y procede a suministrarle una inyección de veneno que lo paraliza o lo mata. Una vez que la araña ha undido sus colmillos venenosos en la presa, permanece así hasta que el insecto ceja en sus forcejeos y le inyecta un líquido que contiene unas enzimas que digieren su interior, para luego absorber ese líquido como si de un batido se tratase. (Aunque existe también gran variabilidad dependiendo de la especie).

Si nos referimos a la morfología macroscópica de la telaraña, es decir, a observarla a simple vista, las telarañas están compuestas básicamente por hilos radiales que parten del centro hacia los extremos y otros hilos en forma de circunferencias concéntricas que se van agrandando a medida que nos distanciamos del centro. Hay que tener en cuenta que únicamente los hilos en forma de circunferencia son adhesivos. Los hilos radiales carecen de esta sustancia. Además, los hilos que conforman el exterior de la red tampoco sirven para sujetar a la presa, por lo que carecen de pegamento. Así, la araña puede moverse por esa zona sin que le ocurra nada. Si tenemos en cuenta que la mayor parte de las arañas esperan pacientemente a su presa en el centro, desde el camino más corto a cualquier parte son los radios, se trata de una asombrosa idea.  En el momento en el que la araña quiera alcanzar a la jugosa presa simplemente corre apoyándose en los hilos libres de sustancia adhesiva.

Esto explica, en parte, el por qué una araña no se pega a su propia tela. Pero además la evolución ha otorgado a las arañas tejedoras de telarañas de una sustancia en las patas, un aceite especial, que les proporciona cierta protección. Esto se ha demostrado sumergiendo las patas de las arañas en éter, que elimina el aceite, por lo que las arañas se pegaban a su propia tela. Pero no sólo eso, sino que la superficie de apoyo de las patas de una araña es asombrosamente pequeña, por lo que si la araña ha de apoyarse en los hilos con adhesivo, el efecto de éste es menor.

Pocas cosas son más asombrosas en el mundo de los insectos que una tela de araña bien tejida, la cual además se trata de uno de los métodos de caza más efectivos que existen.

Fuente

Acerca de A. Arrieta

Físico egresado de la Universidad de Córdoba con sede en la Ciudad de Montería. Magister en Física de la Universidad Nacional de Colombia con sede en la ciudad de Medellín. Docente del Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM) y docente adscrito a la Secretaría de Educación de Medellín. "Amarrar el conocimiento no te hace más sabio, en cambio compartirlo te hace más útil a la sociedad, trascender y no morir para siempre"
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