Cuando la física es necesaria para entender la literatura

Harry Manos, profesor de física en enseñanza secundaria en Los Angeles, EEUU,  nos cuenta una curiosa anécdota. Hace unos años sus estudiantes de física entraron en clase quejándose porque el profesor de literatura les había mandado leer el libro “Heart of Darknes” (“El corazón de las tinieblas”) de Joseph Conrad. Los estudiantes decían que era imposible de leer. ¿Por qué? Porque no eran capaces de entender ni el primer párrafo. El problema no era el vocabulario ni el estilo literario de la época victoriana. El problema era la física náutica que Conrad utiliza en su libro. Manos explicó la física a sus alumnos y ellos pudieron disfrutar del libro. Nos lo cuenta en Harry Manos, “Physics in Literature,” The Physics Teacher 52: 22-25, 2014.

“El Nellie, un bergantín de considerable tonelaje, se inclinó hacia el ancla sin una sola vibración de las velas y permaneció inmóvil. El flujo de la marea había terminado, casi no soplaba viento y, como había que seguir río abajo, lo único que quedaba por hacer era detenerse y esperar el cambio de la marea.

El estuario del Támesis se prolongaba frente a nosotros como el comienzo de un interminable camino de agua. […]” Fuente de esta traducción [PDF].

El primer párrafo de la novela que Conrad escribió en 1910 (su nombre verdadero era Josef Teodor Konrad Nalecz Korzeniowski y para entonces ya se había jubilado de la marina mercante británica) describe el efecto que la marea, al entrar en un río, ejerce sobre un barco anclado. El estuario del Támesis puede tener mareas de varios metros y aunque el barco Nellie tiene echada el ancla, por efecto de la marea puede girar y cambiar la dirección de su proa, como ilustra la figura que abre esta entrada en un barco anclado en el río de las Perlas, en Cantón, China. El profesor Manos nos dice que aprovechó la ocasión para contarle a sus alumnos cómo se forman las mareas debido a la gravedad de la Luna (también influye la gravedad del Sol) y que gracias a su explicación los alumnos disfrutaron del libro de Conrad.

La física, la astronomía, la óptica y muchas otras ciencias aparecen en muchas obras de la literatura universal, sobre todo en la anglosajona. A veces la referencia es obvia (sobre todo en las obras calificadas como ciencia ficción), pero no siempre. Una relación más fluida entre los profesores de secundaria de las ramas de humanidades y de ciencias puede enriquecer la formación que imparten a sus alumnos. No existen las dos culturas, la cultura es única. Y los primeros que tienen que ser conscientes de ello son los profesores de enseñanza secundaria, pues su papel en nuestra sociedad es de capital importancia. No sólo para romper las falsas barreras entre las dos culturas, sino sobre todo para evitar poner barreras donde no deben existir. No lo olvidemos, no existen las dos culturas, la cultura es única.

Fuente

Acerca de A. Arrieta

Físico egresado de la Universidad de Córdoba con sede en la Ciudad de Montería. Magister en Física de la Universidad Nacional de Colombia con sede en la ciudad de Medellín. Docente del Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM) y docente adscrito a la Secretaría de Educación de Medellín. "Amarrar el conocimiento no te hace más sabio, en cambio compartirlo te hace más útil a la sociedad, trascender y no morir para siempre"
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